yo en un post

Aquí estoy. Tratando de ponerme al día con esto.
No es fácil. Todavía tengo ciertas dudas con lo que quiero y me atrevo a contar. Aunque las personas que han visto mis primeros posts me han dado buenas opiniones (sólo uno: Óscar se limitó a buscar con lupa cualquier error), me cuesta sentarme y escribir con libertad detalles personales.
Supongo que tengo que aprender a manejarlo. Trataré de hacerle caso a la Coca, una de mis mejores amigas y una de las lesbianas más hiperactivas de Santiago, y no autocensuraré.
A pesar de que la mayoría de quienes leeran esto, ya me conocen, igual me describiré. Creo que será un buen ejercicio y me servirá para relajarme con mis trancas con esto de la autoreferencia.
Veamos: tengo 32 años, soy periodista y trabajo en una revista femenina rodeado todo el día mujeres y escribiendo sobre Moda. Algo que nunca pensé hacer, pero que siempre me interesó. De hecho uno de mis principales recuerdos de infancia son la revistas Vanidades de mi abuela y las imágenes de Jennifer Beals en Flashdance (una imitación que hasta hace poco todavía hacía cuando estaba borracho).
Obviamente soy gay.
Tengo un novio hace casi dos años y aunque estos suene a declaración de entrevistada de mi revista, estoy feliz. Sé que este detalle para la mayoría de mis amigos resulta increíble, porque mi historial romántico siempre ha estado ligado con el fracaso (estruendoso y la mayoría de las veces de frentón desagradable) y las elecciones de personajes equívocados. Por algo durante un tiempo acuñé el mote de Allie McGay. Entonces además de ser flaco, todavía no descubría el Ravotril y mi ansiedad era galopante y mi capacidad para inventarme embrollos mentales también. Sin embargo ahora todo pinta perfecto y si él, Gonzalo, no cambia de opinión, creo seguiremos juntos por harto rato más.
En mis anteriores posts, ya dije que soy acuario y también comenté que crecí en un pueblo muy chico del norte, del que no reniego pero con el cuál, aparte de unas grandes amigas de infancia, recuerdos tragicómicos y una casa que se derrumbó con un terremoto, tengo cero relación.
¿Qué más puedo agregar?
Bueno, vivo en un departamento frente al parque Bustamante con la misma amiga con la que llegué a Santiago hace nueve años (a una casa en Peñalolén donde nos robaron hasta los balones de gas ).
Pese a su tendencia a la hipocondría, la Paola es una de las personas que personajes más importantes y que mejor me entiende. Y eso es todo un mérito.
Ahora estoy de vacaciones.
Sí, decidí tomarme tres semanas a mediados de abril, demostrando una vez más lo estúpido que puedo llegar ser algunas veces. Porque además de estar totalmente parqueado y sin panorama alguno (Gonzalo está metido en la Universidad), me estoy perdiendo un montón de plata extra por los números especiales de la revista en que trabajo. Pero asumo mi tontera, y me reconforta pensar que al menos encerrado en la casa, estoy ahorrando en radiotaxis.
Además me di el tiempo para visitar a mi abuela el fin de semana pasada con Gonzalo. Y c´mo que no quiere la cosas lo presenté en familia.
Y aunque la señora se hizo la lesa todo el tiempo y con suerte cruzó un par de palabras con él, creo que el viaje bien valió la pena. Tuvo una cosa extraña como de cuento al estilo David Leavitt (de hecho se parece a uno que yo mismo escribí hace un par de años, inspirado por Baile en Familia, y que clasificó en el concurso de Revista Paula). La única difrencia es que esta vez, el escenario estuvo bastante lejos de alguno de los suburbios norteamericanos de fines de los "80 que abundan en sus historias. Esta vez el espacio fue una casa de serviú en Coquimbo, en el año 2005.


