Monday, January 23, 2006
Sunday, January 22, 2006
Saturday, January 21, 2006
Friday, January 20, 2006
Ne Sao Paulo (sin enie)

De nuevo estoy en la ruta.
Antes de que mal entiendan, aclaro.
Si vuelvo a retomar este blog ahora que estoy en Sao Paulo cubriendo la semana de la moda, es porque este sistema me parece la mejor forma de informar sobre mi estado a los amigos y porque todo lo que escribo aquí luego me sirve para escribir el reporte para la revista.
Sólo eso. No quiero ser como una modelo picante santiaguina, que sólo contesta los mail cuando está viajando para jactarse de que está afuera. Y tampoco sale mucho que digamos.
Llegué ayer miércoles por la tarde, algo atrasado porque los desfiles empezaron ese mismo día por la maniana (acá no hay enie). Igual esa misma noche en el hotel revisé los videos de los desfiles a los que no asistí por la tevé. Y ni tanto fue lo que me perdí. Sólo Herchcovitch, que es bueno pero no para acuchillarse.
Lo que sí me quedó claro en los videos que la apuesta más fuerte de invierno según los brasilenios es el negro bien oscuro.
Total black, bien siniestro y bien gótico, pero algo raro para el mercado local y para un país tan asumidamente tropcial, verde y playero como Brasil.
Si ya es raro que los diseniadores paulistas se den tiempo para crear colecciones invernales con abrigos, mucha lana y botas de cuero para un megapaís donde el verano es algo que no acaba, más inquietante es que esta temporada niegen toda su tradición de color utilizando el negro como básico. Ok, es cierto que venden mucho afuera, pero sus mercado más fuerte es el interno.
Igual la moda es fantasía y bajo esa regla se puede entender que marcas como Sommer y Osklen, hace dos temporadas se inpiraran en Islandia o los centros de ski.
Pero volvamos a las pasarelas.
En mi primer día mirando desfiles (7 en total), pocas cosas me han sorprendido. La primera fue María Bonita, una marca de Río que ahora está acá y que hizo un desfile muy minimal pero con muy buen gusto. Fue en su tienda en el barrio de Jardims. Tenía como invitada a la cantante Marina Lima que cantó Bang-bang de Nancy Sinatra (Sí, la misma canción de Kill Bill) para que caminaran las modelos todas de negro o blanco con ropa de líneas bien simples. La gracia era que superponía prendas dando un efecto medio grunge, pero delicado. Adorei, como dicen acá.
Luego de Cavalera (hizo una cosa presuntuosa medio barroca en los jardines de un museo Ipiranga) y Zapping (ropa muy teen con un soundtrack brit muy refrito que partió con Boloc Party y terminó con This Charming Man de Morrissey)-, tocó el turno de una marca que desde hace rato me viene gustando: Iodice. Ahora presntó una colección bien glamorosa y sofisticada, con aires retro y estilo conservador. Puede sonar a cualquier cosa, pero el resultado fue muy agradable a la vista. Especialmente los vestiditos de cóctel.
Al final vino lo mejor: Ellus. Un desfilazo con ropa de aires bien góticos-románticos que me recordó mucho el video Tonight de los Smashing Pumpkins y que me soprendió porque hace rato esa marca estaba haciendo cosas muy rocking star pero aburridas.
Este show fue una nueva sala de espectáculos increíble que se inaguró a un costado del Museo de Arte Moderno, en el Parque Ibirapuera. Un espacio enorme de líneas geométricas , todo blanco y con una escalera de caracol en centro para subir al teatro. Ahí en el escenario mostraron la colección mientras tocaba en vivo una banda rock tipo The Libertines que se mezclaba con sampleos de violines clásicos, al tiempo que caía desde el cielo hielo seco imitando nieve y las modelos recorrían la pasarela con vestidos negros bien voluminosos, chaquetones con aplicaciones de lentejuelas y plumas. Los chicos en cambio salieron bien a lo dandy dark de Tim burton. Increíble. Al final, dexde el fondo del escenario aparecieron los modelos con levantando una suerte de girnalda de luz, mientras del techo bajaban trapecios con unos tipos llenos de luces y ramos de girasoles. Mucho? Sí, demasiado, pero efectivo. Pura moda espectáculo.
Obviamente el desfile cerró con bajada de telón y gente aplaudiendo de píe y una celebración con champania, de la que muchos pasamos porque sólo queríamos comer y dormir.
The best of...

Aqui mi listado de lo mejor del 2005.
Roisin Murphy /Ramalama
Desde que escuché esta canción del primer disco solista de la ex chica Moloko, en septiembre en un desfile en la Pasarela Cibeles en Madrid nunca más logré sacármela de la cabeza. Tiene un ritmo increíble, un toquecillo bizarro que engancha y la voz de Roisin perfecta sobre sonidos electrónicos y percusiones de galera romana (esa frase la leí en un blog español y me pareció clarita para explicar el bum-bum-bum eterno que la compaña). Perfecta y más imparable que su historial de éxitos bailables con Moloko.
New Order / Krafty
Lo reconozco. No es una de las canciones más inspiradas de New Order, pero es de New Order! Y eso lo justifica todo. Igual Krafty se me quedó pegada por semanas y es una de las mejores canciones para bailar y es casi ridículamente pegadiza.
The White Stripes/ My Doorbell
Genial. Bien Rockeray con mucha onda soul, esta canción confirma mi gusto por los White. Especialmente por la voz de Jack, quien se ganó mis respetos al casarse con coolísma modelo británica Karen Elson, una colorina bien pálida y tan trendy que ocupa cd de música new wave como espejos para ponerse la boca roja con un labial Chanel.
Bloc Party/ She”s hearing voices
Este fue el primer single del disco que puso en órbita a Bloc Party. Además de ser endiabladamente rítmica y acelerada, es bien siniestra porque está inspirada en un amigo paranoico y esquizofrénico del vocalista.
LCD Soundsystem/ Daft punk is playing at my house
Otra canción de vocación rockera, bien acelerada y bailable. Instantánea, como escribió el gran David Ponce, porque si "Daft Punk están tocando en mi casa", anuncia James Murphy, y da lo mismo si se está burlando. Dan ganas de ir a la fiesta.
Gorillaz/ Feel good inc
Esta canción fue hecha para triunfar. Y aunque reconozco que el cerebro del grupo, Damon Albarn me causa una cierta mal simpatia desde su época Blur, tengo que reconocer que arma buenas canciones. Lo mejor es el rap que la acompaña y le da toque ochentero que suena muy bien.
The veils/ The tide that left & never came back
Tiene esa cosa brit pop que siempre me ha gustado, de la voz amanerada y expresiva, guitarras brillantes y la vocación épica algo decadente. Bueno además de tener un vocalista bien parecido, aunque hay que reconocerlo con una vocación quejona podría llegar a irritar.
Bright Eyes / Arch of triumph
Bright Eyes es el nombre tras el cual se esconde Connor Oberst, un chico norteamericano que hace música indie y que el año pasado lanzó simultáneamente dos nuevos discos, uno Folk y otro con toque medios electrónicos (de eso que llaman indietrónica). Esta canción es de ese disco y tiene una melodía impagable.
The Cardigans/ I need some fine wine and you need to be nicer
Los Cardigans nunca me han rayado mucho, pero siempre termino pegado con alguna de sus canciones. Ya me pasó con Lovefool y con My favorite Game. Ahora salen con este ‘I need some fine wine and you, you need to be nicer’, una oda a la borrachera y la decadencia chic.
Clap your hands and say yeah/ Over and over again
A este grupo lo descubrí cuando ya estaba terminando el año y tiene uno de los nombres más simples y efectivos que conozco. Además de que su vocalista inmediatamente me remite a David Byrne, esta canción me raya porque el estribillo ‘Come on’ increíble y una melodía perfecta.
Acid house kings / Do you what wanna do
Estos suecos que se llaman irónicamente los reyes del acid house hacen un tan buen pop acustico-sesentero que cuesta no destacarlos. Esta canción que abre su último disco, que escuché por recomendación de una revista española, es perfecta para los que gustamos de Kings of Convenience y de los Belle And Sebastián cuando se ponen más alegres.
Saint Etienne/ Good Thing
Ok. El nuevo disco los Saint Etienne no es tan perfecto como los anteriores, pero esta canción es más que suficiente para seguir idolatrándolos. Es una canción muy triste pero muy bailable. Trata de una chica que está completamente sola pero intenta matar su mala suerte con una cita a la semana con alguien en un café. Nunca le resulta y no pierde la esperanza. Agridulce.
Roisin Murphy /If We"re in love
Otra de Roisin. Otra prueba que el debut en solitario de la ex-cantante de Moloko es lo mejor del año. Especialmente esta canción bien Jazzy que trata de una recaída en la cama después de una ruptura, con el arrepentimiento consiguiente. Peso a la temática, es perfecta para bailar una y otra vez.
Vive la fete/ Hot shot
No se podía esperar nada mejor del grupo más fashion del momento (son los favoritos de Kart Lagerfeld de Chanel que los fotografía las principales revistas de tendencias). Hot Shot es una canción oscura y moderna que da gusto.
Ladytron/Destroy everything you touch
Además de tener uno de los mejores looks y cortes de pelo que he visto últimamente, los Ladytron tienen una frialdad tan cool que me fascina. De su nuevo disco ‘Witching hour’, rescato este gran ejemplo de electropop bien hecho. Rabiosa, oscura, pero elegante y mesurada. Un ejemplo a seguir, supongo.
Maximilian Hecker/ Help me
Este alemán que fue modelo y confiesa todo su amor por Kate Moss (le escribió una canción con una sinfonía de cuerdas en homenaje al movimiento de su pelo) hace rato me encanta. De los tres discos que le escuchado sólo tengo buenos recuerdos y una exquisita nostalgia. A muchos le podra parecer soporifera y pretenciosa, pero Help me, es totalmente celestial. Lo que grupos mamones como Coolplay o ese cargante de James Blunt que canta You”re Beautiful, deberían hacer.
Antony & the Johnsons/ Fistfull of love
Creo que mis respetos por Anthony ya los dejé claros hace unos cuantos post. Aunque cuesta destacar alguna canción en particular de su disco I am a bird now ( ‘Hope there’s someone’ o ‘You are my sister’ son tan increíbles como tristes), me quedó con esta que tiene la colaboración de Lou Reed y una refleja todo lo extrema, sensible y delicada que puede ser su voz y música.
Nacho Vegas/ Nuevos Planes, Idénticas Estrategias
Hace rato estoy un poco obsesionado con este cantautor español, de hecho me sorpende un poco mi gusto por sus canciones. Supongo que debe ser por esa cosa oscura, perdedora y sobreviviente que tiene. Esta canción de su último disco "Desaparezca aquí" es siniestramente alegre. Especialmente por eso de salir en televisión, la paranoia de ser perseguido y esa frase que te deja turbado: "Tracé un ambicioso plan/consistía en sobrevivir".
Friday, October 14, 2005
Saturday, October 08, 2005
bandas sonoras
Tengo en mis manos -con tres años de retraso-, un disco que se llama Viva la tristeza. Son las canciones que escuchó Almodovar mientras escribía el guión de Hable con ella. Algo así como la banda sonora alternativa o el soundtrack fantasma de la película. Bien curiosa, por lo demás, porque tiene una mezcla de estilos tan rara como nostálgica ,desde Chavela Vargas a Goldfrapp.Aunque la pelicula me parece sobrevalorada, el cedé me gustó mucho. Me pareció una buena herramienta para entender mejor el proceso creativo del director (según yo, uno de los cineastas que más pegado con las canciones). Igual, lo que resultó más curioso del disco, fue enterarme por el cuadernillo introductorio, que pesa a su melomomanía Alomovodar prefiere trabajar en silencio. Sólo cuando la soledad le pesa, decide acompañarse con música.
"Esos días me levanto mil veces para cambiar el tema musical hasta encontrar el adecuado... Estas canciones me sentaron bien a mí y me acompañaron con la eficacia y la intensidad de un amante secreto".
La idea de acompañarse con canciones, siempre me gustado. No es nueva. La he escuchado otras veces. De hecho, tengo en mente un par de nerds artículos de la Zona de Contacto de la época de Bianchi.
Ejemplos que recuerdo: El utra citado pasaje de Hornby en Alta Fidelidad; El primer capitulo de Heroes de Ray Loriga (Las canciones tapan la tristeza igual que el ruido tapa el silencio. Cuando las canciones se acaban vuelve la tristeza); cantada por The Smiths en Rubber Ring ("But don’t forget the songs that made you smile, and the songs that made you cry") y en estilo mariculto en un diálogo que se llama El crítico artista de Oscar Wilde, que aparece en viejo volumen titulado Intenciones que encontré hace unos días en el persa Bio Bio ("La música siempre produce ese efecto: nos crea un pasado que desconocíamos"). También, la monísima versión en español de Thaks for the music de Abba ("Quiero dar las gracias a las canciones que transmiten emociones").
Más allá del disco de Almodovar, en los últimos días he estabo bien pegado a mis audífonos y con ciertas canciones. En el fondo retomé una vieja costumbre de andar acarreando mi música a todas partes. Y ahora como me tomé unos días alejado de la revista, he tenido harto tiempo para hacerlo. Ya reciclé algunos discos que no escuchaba desde hace rato: Bona Drag de Morrissey, Tour de France de Kraftwerk y la banda sonora de Damage, la película de Malle donde salían Juliette Binoche y Jeremy Irons.
Además pude escuchar otros discos nuevos con la tranquilidad que merecen (como Maximilian Hecker, los anteriores de Antony o el último de Saint Etienne). También volví a mi vieja costumbre de armarme discos para salir a la calle. Igual como antes armaba casettes pa la universidad o para la micro, claro que a diferencia de esa época ahora no son tan down.
Ayer, por ejemplo, fui al centro, a Huérfanos, escuchando un disco con cosas que he escuchado en los desfiles afuera. Como Roisin Murphy o Tiefschwartz , un grupo alemán electrónico. Fue increible, música de pasarela en las orejas y gente común caminando presurosa. Lo mejor fue que a ritmo electrónico, muchos hasta`parecieron tener mejores looks que cualquier desfile altenativamente fashion.
Monday, October 03, 2005
Alone in Pittsburgh

Ayer por la noche me encontré con la vecina en messenger. Estaba algo down . Un estado que últimamente se le ha vuelto un poco común.
La vecina, en realidad se llama Sebastián y desde hace más de un año ya no vive en el edificio que enfrenta a mi departamento desde el pasaje contiguo (de ahí el mote recíproco). Está en una beca de literatura en Pittsburgh, que ganó gracias a los efectivos contactos que logró mientras trabajaba como sociólogo en un organismo de cultura.
Durante este tiempo igual no hemos mantenido en contacto y hace unos meses cuando vino por su vacaciones de verano, en pleno invierno nuestro, nos reunimos un par de veces en casa de la Titi V-G, otra renombrada vecina de este sector. Esas reuniones fueron bastante divertidas, especialmente porque no había perdido la ironía y esa maldad medio suiticona tan cool que lo caracteriza.
Después de este diálogo on line, quedé con la sensación de que no la está pasando bien en su aventura extranjera. Que se siente solo. Perdido en esa ciudad del sur norteamericano. Muy diferente a otras lolas around the world que conozco -como L.V ( Luci Vodanovic, no Louis Vuitton), la Brinck o la pollo, que se reparten en Londres, Montreal y Barcelona, repectivamente- , que en cada mail o conversación msn me dejan claro que no podrían estar mejor que lejos de acá.
Supongo que una cosa de personalidad. La veci siempre ha sido más complicada para sus cosas, más rara y inteligentemente gay (lo que complica todo, porque tiene ideas). Precisamente, esa es una de las razones por la que terminamos siendo amigos, bueno además de su preocupación cuando estuve mal y compartir el mismo espectismo ante la escenita gay.
Ahora, si a su personalidad retraida y los pocos amigos que tiene allá, le sumamos que el Pittsburgh que describe opuesto a cualquiera de los destinos favoritos de los expants chilenos. Es decir una ciudad poco trendy (donde irónicamente nació Warhol y tienen el museo más grande del hombre pop); que además tiene un frio que pela en invierno y un calor idem en verano y está llena de gringos-gringos mid class.
A diferencia con lo que muestra Queer as folk, la serie gay que está ambientada ahí, en los relatos de la veci hay poca música de vanguardia, megadiscotecas y gays de diseño. Sí hartas locas iguales que en todas partes. Locas que se quiebran y no llaman por teléfono, locas artistas de universidad, locas guatonas medio comunistas y muchas locas solas.




























