Alone in Pittsburgh

Ayer por la noche me encontré con la vecina en messenger. Estaba algo down . Un estado que últimamente se le ha vuelto un poco común.
La vecina, en realidad se llama Sebastián y desde hace más de un año ya no vive en el edificio que enfrenta a mi departamento desde el pasaje contiguo (de ahí el mote recíproco). Está en una beca de literatura en Pittsburgh, que ganó gracias a los efectivos contactos que logró mientras trabajaba como sociólogo en un organismo de cultura.
Durante este tiempo igual no hemos mantenido en contacto y hace unos meses cuando vino por su vacaciones de verano, en pleno invierno nuestro, nos reunimos un par de veces en casa de la Titi V-G, otra renombrada vecina de este sector. Esas reuniones fueron bastante divertidas, especialmente porque no había perdido la ironía y esa maldad medio suiticona tan cool que lo caracteriza.
Después de este diálogo on line, quedé con la sensación de que no la está pasando bien en su aventura extranjera. Que se siente solo. Perdido en esa ciudad del sur norteamericano. Muy diferente a otras lolas around the world que conozco -como L.V ( Luci Vodanovic, no Louis Vuitton), la Brinck o la pollo, que se reparten en Londres, Montreal y Barcelona, repectivamente- , que en cada mail o conversación msn me dejan claro que no podrían estar mejor que lejos de acá.
Supongo que una cosa de personalidad. La veci siempre ha sido más complicada para sus cosas, más rara y inteligentemente gay (lo que complica todo, porque tiene ideas). Precisamente, esa es una de las razones por la que terminamos siendo amigos, bueno además de su preocupación cuando estuve mal y compartir el mismo espectismo ante la escenita gay.
Ahora, si a su personalidad retraida y los pocos amigos que tiene allá, le sumamos que el Pittsburgh que describe opuesto a cualquiera de los destinos favoritos de los expants chilenos. Es decir una ciudad poco trendy (donde irónicamente nació Warhol y tienen el museo más grande del hombre pop); que además tiene un frio que pela en invierno y un calor idem en verano y está llena de gringos-gringos mid class.
A diferencia con lo que muestra Queer as folk, la serie gay que está ambientada ahí, en los relatos de la veci hay poca música de vanguardia, megadiscotecas y gays de diseño. Sí hartas locas iguales que en todas partes. Locas que se quiebran y no llaman por teléfono, locas artistas de universidad, locas guatonas medio comunistas y muchas locas solas.

1 Comments:
Juan Luis, anda a los Settings de Blogger, y en la Parte Comments le das Yes a Word Verification. Así te evitarás estos robots spammers.
Me he entretenido leyendo tu blog, ni sé cómo llegué, dando bote. No, ya sé, llegué del blog de Bárbara.
Bueno, en fin, keep blogging.
R.
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